Calendarios (Primera parte): Años y meses romanos


calendarioRaro es el día en el que no echamos un vistazo a uno, ya sea para planificarnos o para recordar la fecha de eventos pendientes. Y es que los calendarios son básicos en nuestro día a día, hasta el punto de que en ocasiones se abuse de ellos. El mundo cambiante en el que vivimos provoca que sea muy necesario tener un control estricto del tiempo para aprovecharlo al máximo.

Pero aunque en muchas decisiones se ha buscado armonizar para que todo el mundo utilice el mismo (como en el caso de los husos horarios, antigua entrada que podéis leer pinchando aquí), el mundo no presenta un único calendario en la actualidad, ni lo ha presentado a lo largo de la historia. Y como existen curiosidades encerradas, me he propuesto dedicar una serie de entradas que hagan un recorrido histórico, explicativo y básico sobre ese objeto que ya sea triangular o esté colgado en una pared, no falta en casi ningún hogar u oficina.

Por su tamaño he decidido dividirlas en partes, trayéndoos aquí la primera.

LOS AÑOS

En la mayoría de los calendarios del mundo, la unidad más representativa considerada ha sido el año (calculado de muchas maneras distintas).

En el calendario “occidental” todos sabemos que un año es el tiempo que la Tierra tarda en dar una vuelta completa alrededor del Sol, pero es curioso señalar que la exactitud considerada en esta medida ha sido fundamental a la hora de definir un calendario respecto a otro. Llegados a este punto me gustaría mostrar dos conceptos físicos curiosos que son considerados al mismo tiempo como “año” (hay varios más pero he puesto los que quizás sean más representativos):

Año trópico (solar): Es el utilizado en nuestros calendarios para contabilizar un año de tiempo. Se considera que es el tiempo que tarda en dar una vuelta completa La Tierra respecto al sol (360 grados) usando como referencia el propio planeta terrestre (más concretamente se podría considerar como el tiempo entre dos puntos equinoccios o dos puntos solsticios, aunque esto es más complejo de explicar). Debido a dos fenómenos conocidos como nutación y precesión, se genera un desfase en la órbita de La Tierra alrededor del Sol, provocando que este tiempo considerado sea aproximadamente 20 minutos más corto que el tiempo que tarda el planeta en realizar una órbita completa visto desde las estrellas (año sideral). Su duración ha quedado fijada en: 365 días 5 h 48 m 45,9 s

Año sideral: Es el tiempo que trascurre entre dos pasos consecutivos de la Tierra por un mismo punto de su órbita respecto al Sol, tomando como referencia a las estrellas. Por el motivo explicado antes, la duración de este año es algo mayor, correspondiendo a 365 días 6 horas 9 minutos 9,7632 segundos.TERRA-~1Si observáis ambos años rondan los 365 días y 6 horas, hecho que provoca que cada 4 años sea bisiesto (detallaré más adelante este fenómeno).

LOS MESES

Si miramos por debajo de los años, nos encontramos con los meses. Éstos también albergan curiosidades como por ejemplo el por qué son 12, por qué tienen duraciones distintas y por qué los llamamos así.

Desde la antigüedad muchos pueblos basaban sus calendarios en los ciclos lunares y solares y por la llegada de las épocas de cosecha. Algunos incluso combinaron los ciclos solares y lunares teniendo como resultado un calendario muy variable con 12 o 13 meses en función del año (lunisolares). fases_lunaInicialmente una especie de calendario pseudolunar fue el que finalmente se escogió como base de partida en “occidente”. Este calendario creaba internamente unas divisiones (meses) cuya duración era variable y cuya longitud se inspiraba en parte en la duración de una fase lunar (duración que ronda los 29 días según el tipo de fase considerada). Aunque no he encontrado nada que explique al 100% el por qué unos meses fueron adrede definidos más largos que otros (y más cuando los sistemas de medición por muy sorprendentes que fuesen no tenían la exactitud actual), sí que parece muy lógico pensar que la base fue la duración del ciclo lunar y la diferencia las diferentes adaptaciones que se hacían para compensar que estas fases no duraban días exactos, y que esto conllevaba un desfase a largo plazo si no se corregía.

A pesar de las conjeturas, muchos historiadores afirman que la base mensual que usamos en la actualidad en “occidente” tiene su origen en el calendario que uno de los supuestos fundadores de Roma, Rómulo, mandó diseñar y que contenía 10 meses lunares (de Marzo a Diciembre con un periodo intermedio sin contabilizar) con un total de unos 304 días por año. Este calendario definía el 0 como el año de la fundación de Roma (atribuido actualmente al 753 a.C.). Los días por mes iban en relación con los ciclos lunares y hay que señalar que cada cierto tiempo se añadía un mes llamado Merkedinus para compensar los desfases producidos en las estaciones.

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Numa Pompilio

Numa Pompilio

Posteriormente se haacordado en afirmar que fue el rey Numa Pompilio (753 a.C.-674 a.C.) el que hizo una reforma muy importante al añadir dos meses más al calendario (Enero y Febrero teniendo así los 12 meses actuales). La razón de estos dos meses extra venía de que con el antiguo calendario de 10 meses las estaciones comenzaban cada vez en meses distintos, lo que añadía confusión (sobre todo con las cosechas). Del mismo modo cada mes tenía una duración variable entre los 29 y los 31 días (supuestamente he encontrado por la red que esto era debido a que los números pares eran considerados como portadores de mala suerte en la época, algo curiosísimo en caso de ser verdad). El total de días en un año era de 355 y éste seguía comenzando en Marzo. A todos los antiguos meses de 30 días se les quitó un día y Febrero por ser el último acabó quedándose con 28 (aunque he leído diferentes teorías al respecto).

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Antes de proseguir, he de señalar que a pesar de estos calendarios genéricos, sus valores cambiaban en función del año o de los eventos considerados, aunque sí que es cierto que éstos eran la base de partida en la cual se inspiró el siguiente calendario, el conocido como Juliano.

Julio César

Julio César

Julio César ha pasado a la historia por ser uno de los más grandes personajes de la misma. Aunque sus victoriosas campañas militares copan los primeros puestos de su fama, también se atribuye a su nombre un calendario que duró en algunos países hasta el mismo siglo XX. El objetivo del mismo fue agrupar y armonizar los años y los meses de modo que requiriesen las menores modificaciones y adaptaciones posibles. Para ello encargó a varios eruditos la tarea, los cuales tras realizar los estudios necesarios decidieron fijar totalmente la duración del año en función del Sol (provocando el paso de un calendario lunar a uno solar). Esta duración quedaba fijada en 365,25 días (valor muy bien aproximado para hace 2 milenios), lo que provocó que cada cuatro años se añadiese un día a Febrero (año bisiesto con 366 días). Otra particularidad es que este calendario fijó totalmente un cambio que supuestamente tuvo lugar en el año 153 a.C.: El año ya no comenzaba en Marzo, sino en Enero (se movía todo dos meses a la derecha).

Resumiendo, el primer modelo de calendario Juliano, implantado en el 45 a.C., quedaba de este modo:

cc Pero la grandeza de emperadores como Julio César y Octavio Augusto iba a provocar dos cambios muy sustanciales en los meses en los que ambos habían nacido.

  • Julio César había nacido en el mes Quintilis, que a partir de ese momento pasó a llamarse Iulius (Julio) y a tener un día más en su honor (que será sustraído a febrero).
  • Octavio Augusto (Julio César era su tío abuelo y fue propiamente dicho el primer emperador de Roma), había nacido en el mes Sextilis, que a partir de ese momento pasó a llamarse Augustus (Agosto) y al igual que Iulius, a tener 31 días sustrayéndole 1 a febrero.

Con estas dos modificaciones el calendario mensual quedó definido hasta la actualidad (unos 2 milenios de solera, algo que viendo lo cambiante de la historia tiene mucho mérito).

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A modo de curiosidades, comentar que este calendario comete un error de alrededor de 3 días cada 400 años. A la hora de implantarlo, hubo inicialmente un problema de adaptación de lo antiguo con lo nuevo, lo que provocó que el primer año tuviese en total 445 días y 14 meses (dos meses Merkedinus con 33 y 34 días). A este año se le conoció como “El último año de la confusión”.

calendario-romanoSi os fijáis, todas las actuaciones iban encaminadas a fijar el calendario, algo extremadamente importante, ya que se habían dado casos de falseamiento de su duración con fines interesados para alargar o acortar los mandatos de diversos funcionarios y religiosos.

Por último en este post, paso a explicar el origen del nombre de los meses, para observar un error de denominación que se ha venido arrastrando durante más de dos milenios:

Enero: Viene de Ianarius en honor al dios Jano, dios de las puertas, los comienzos y los finales (supongo que esto influyó en que pasase a ser el primer mes del año).

Febrero: Viene de Februarius en honor de Februus (Plutón), dios de las ceremonias de purificación que se llevaban a cabo en este mes para limpiar el espíritu antes de iniciar un nuevo año (recordad que antes del nuevo ordenamiento Febrero era el último mes del año)

Marzo: Viene de Martius en honor al dios de la guerra Marte y supuesto padre mitológico de los fundadores de Roma (Rómulo y Remo)

Abril: Existen dos teorías enfrentadas. Una dice que viene de Aprilis (de la diosa etrusca Apru, que viene a su vez del griego Afrodita) y otra de aperire (abrir) por ser el mes de la “apertura” de las flores.

Mayo: Viene de Maius y su origen es discutido, aunque algunos lo asignan a Maya, la diosa de la fertilidad agrícola.

César Augusto

Junio: Viene de Iunius en honor a la diosa Juno, diosa del matrimonio y reina de las diosas. Julio: Como señalé antes, viene en honor de Julio César.

Agosto: En honor a César Octavio Augusto.

Los siguientes meses son los que encierran un defecto en su nombre pues tienen su origen según la posición antigua que les correspondía en el año. Así Septiembre viene de siete, Octubre de ocho, Noviembre de nueve y Diciembre de diez. Al cambiarse el inicio de año a Enero y Febrero, todos los meses se desplazaron dos posiciones a la derecha y supongo que debido al paso del tiempo y a lo implantado de su concepto, no se alteraron sus nombres.

La semana que viene os traeré la segunda parte. ¡Un saludo!

Calendarios (Segunda parte): Semanas y horas (babilónicos y egipcios)

Calendarios (Tercera parte): Año cero y reforma Gregoriana

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Acerca de Mjolnirx

Apasionado de la historia y muy curioso.
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