Un inicio polémico para la Edad Media


piramide feudalLa edad media es sin lugar a dudas una de esas épocas que aglutinan las miradas de muchos curiosos. Este periodo tildado de oscuro, vio cambios muy significativos en la distribución del poder en Europa, causó el auge de las religiones a su máximo esplendor social y llevó el feudalismo a casi todos los rincones del continente. En el interés por esta época de señores, caballeros, siervos, clérigos, aldeanos, reyes y príncipes han influido libros y películas como El señor de los anillos, Juego de tronos, Braveheart y las leyendas del rey Arturo. Con su ambientación nos han recreado una época llena de aventuras y de horrores.

Pero mi objetivo hoy versa sobre el inicio de la edad media. Me gustaría razonar si la historiografía oficial utiliza una fecha que se adapta bien a ello. Actualmente, la historia está dividida en cuatro grandes edades separadas por hechos cuya magnitud afectó al desarrollo de todo lo que ocurrió tras ellos. Así por lo tanto tenemos:

Prehistoria: Desde la aparición de los primeros homínidos hasta la aparición de la escritura alrededor del cuarto milenio antes de Cristo.

Edad antigua: Desde la escritura hasta la caída del imperio romano de occidente en el 476 d.C.

Edad media: Desde el 476 d.C. hasta el descubrimiento de América en 1492 d.C.

Edad moderna: Desde 1492 d.C. hasta la revolución francesa en 1789 d.C.

Edad contemporánea: Desde 1789 d.C. hasta la actualidad.

Visto así por encima, parece que las fechas escogidas como límites entre periodos históricos tuvieron el peso suficiente para ser considerados barreras de la historia universal. Pero he aquí que hace poco cambió mi concepción respecto al inicio de la edad media…

hh-0224Hace pocos meses tuve el placer de leer la última obra de un gran historiador belga llamado Henri Pirenné. En ella, bajo el título de Mahoma y Carlomagno, argumentaba con razones y ejemplos su rechazo a la fecha oficial de 476 d.C. Según Pirenné, el hito utilizado para el comienzo de la edad media no fue tan importante como tal en la época. Añade además que debemos buscar ese hecho frontera varios siglos más tarde. Pero antes de llegar a ello, echemos un vistazo al año 476 d.C.

Roma y el imperio romano han quedado grabados a fuego en nuestra conciencia. A nadie le resultan extraños nombres como Julio César (que da nombre al mes de Julio), Calígula, Nerón, Claudio…. Las legiones romanas camparon a sus anchas por Europa, el norte de África y oriente próximo y expandieron el imperio a confines insospechados para la época. Pero en la segunda mitad del siglo V d.C. todo este esplendor no era ni una sombra de lo que fue. Roma se había visto atacada por gran multitud de pueblos bárbaros, los emperadores no duraban apenas tiempo en el cargo, siendo rápidamente asesinados por intrigas y conspiraciones. En el 476 d.C., la cuchillada recibida fue mortal y el último emperador, Rómulo Augústulo, cayó llevándose consigo una porción del imperio. Porque no olvidemos que no desapareció todo el imperio como mucha gente piensa, sino sólo la parte occidental. La parte oriental, que con el tiempo pasó a llamarse Imperio Bizantino, duró hasta la caída de Constantinopla en 1453 d.C. casi un milenio más.

20070717klphisuni_41-ees-scoPor lo tanto tenemos la caída de un bloque del imperio. Pero, ¿hasta qué punto el imperio romano de occidente era el principal? Pirenné señala que aunque albergaba la capital política y administrativa en su seno (Roma), este imperio dependía bastante de los productos que le llegaban desde el norte de África y desde la India y oriente medio a través del imperio romano de oriente. Por lo tanto era un núcleo de poder autoinsuficiente y magnificado en la época (no hay que olvidar que en el siglo V d.C. Roma había sido saqueada en tres ocasiones).

Pero si esta información no vale por sí misma, analicemos su situación política. Desde el saqueo de Roma en el 455 d.C., la mayoría de los emperadores que gobernaron hasta la caída final fueron una especie de títeres “patrocinados” por pueblos bárbaros como visigodos, suevos y hunos. Que los supuestos grandes enemigos de un imperio sean los que decidan a su antojo a su emperador nos da una idea de su extrema debilidad. Pero lo más extraño de todo se observa con su caída. Los pueblos bárbaros que ocupan sus territorios continúan con la tradición romana sin grandes cambios. En su mayoría se convierten al cristianismo (religión oficial del imperio), sus monarcas se autodenominan con títulos utilizados en el imperio romano, legislan con base romana y siguen utilizando la misma asignación de oro para los pagos. Es decir, en vez de cortar por lo sano con el imperio anterior, se adaptan a él hasta extremos insospechados. Es más, la mayoría tiende a reconocer al emperador del imperio romano de oriente (Bizantino) como el verdadero emperador romano y establecen relaciones diplomáticas y comerciales con él.

Aunque es bien cierto que tras la caída de Roma, los Bizantinos reconquistaron parte del territorio del desaparecido imperio occidental. Pero estas guerras respondieron a fines económicos y territoriales no obedeciendo en ningún momento a asuntos religiosos (en la mayoría de los casos se aprovechaban las debilidades surgidas por las pugnas entre pueblos bárbaros).

pirenneY es que la religión es otro tema que Pirenné utiliza para desmitificar el inicio de la edad media. Al pensar en esta época, somos muchos los que tarde o temprano acabamos imaginándonos algo religioso. Pero la iglesia tardó aún varios siglos en tener su boom. A pesar de que alrededor de ella se aglutinaban algunas mentes brillantes y otras muy ricas, la religión era sólo un añadido del estado. Es cierto que el Papa era una autoridad religiosa, pero no la máxima, pues durante algunos años hubo varios Papas que reclamaron el título de máximo pontífice. Y si le añadimos que su influencia en el devenir de estos reinos no era ni una sombra de lo que llegó a ser, concluimos que la religión estaba en un segundo plano.

Entonces si estos pueblos bárbaros no acabaron con la tradición anterior romana y se convirtieron al catolicismo, el comercio y la diplomacia se pudo realizar por el Mediterráneo sin problemas y la iglesia no era el organismo de máxima importancia social, ¿la caída del imperio romano de occidente fue tan importante para marcar el inicio de un periodo histórico? Pirenné estaba convencido de que no.

Pero si hacemos caso a este historiador, ¿cuándo deberíamos marcar el inicio de esta edad? ¿Cuándo ocurrió algo tan sumamente importante que afectó a todo el entorno?

Y Pirenné entonces nos hace mirar a la actual Arabia Saudita. En el año 622 d.C. Mahoma comenzó a predicar el Islam en la Meca y dio como resultado el nacimiento de una nueva religión. Mucho se ha teorizado sobre las razones que motivaron el éxito inicial del islam, estando entre ellas básicamente el que dio un elemento cohesionador a multitud de pueblos árabes. Además de ello, trajo una auténtica revolución de pensamiento que fue muy bien vista tanto por los círculos más eruditos como por el pueblo más llano. Y con el Islam vino asociado una expansión territorial espectacular. Como se puede ver en la imagen, en apenas 100 años dominaron todo el norte de África, oriente próximo y medio y casi toda la península Ibérica.

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Y este avance causó unos cambios muy importantes en el orden de poder e influencia del Mediterráneo. Por un lado, el imperio Bizantino perdió grandes extensiones de terreno y pasó de una actitud ofensiva en el Mediterráneo y oriente medio, a una actitud defensiva ante los avances musulmanes. Pero sin duda el cambio más fundamental tuvo lugar en lo referente al comercio. Como uno puede imaginar, las guerras de expansión territorial islámicas les provocó una fuerte enemistad con los países de la cristiandad. Las relaciones tanto diplomáticas como comerciales se suspendieron. Imaginad lo que supuso para el comercio del Mediterráneo la aparición de una potencia hostil que también se lanzó al mar en busca de su control y rentabilidad.

Debido a las malas comunicaciones terrestres, el Mediterráneo fue durante siglos la pieza fundamental del comercio entre el imperio bizantino, el oeste de Europa y el norte de África. Al perder este mar, se resintió gravemente y muchos productos que venían de Asia dejaron de entrar en los mercados europeos. Europa debió buscar nuevos mercados, y ante la dificultad de hallarlos, comenzaron a surgir comunidades internas que buscaban la autosuficiencia. De un comercio Mediterráneo a gran escala, pasamos a tener un comercio puramente local o entre regiones cercanas, encontrándose aquí una de las razones de la aparición del famoso feudalismo. El centro de gravedad del continente se desplazó al norte, cobrando importancia otras rutas marítimas aunque sin el mismo esplendor. Al menos hasta la aparición de la Liga Hanseática.

Pepin_le_BrefTambién el empuje musulmán fue determinante a la hora del auge de la religión católica en la vida social. Ante la expansión de la religión musulmana, la iglesia, una vez aglutinado su poder lo máximo posible, formó un bloque alrededor de los países cristianos y empezó a utilizar su influencia para la defensa y control de los reinos católicos. Y sin duda un hecho fundamental para ello fue la coronación de un rey Franco, Pipino el breve, por parte del Papa. A partir de aquí, la iglesia católica adquirió el poder para legitimar reinos, dinastías y gobernantes. Contar con su visto bueno era contar con un respaldo ante el resto de reinos cristianos. Pero a la par que el catolicismo crecía surgió la pugna y ruptura con el imperio Bizantino, de tinte ortodoxo. Y esta ruptura quedó plasmada en el año 800 d.C. cuando un Papa coronó a Carlomagno como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. CArloMagnoSurgía gracias al apoyo católico un nuevo imperio, un nuevo bloque de poder. El mismo fue el vehículo de conexión entre los pueblos del norte y los futuros intentos religiosos de reconquistar el territorio perdido.

Resumiendo, la expansión musulmana provocó el cierre del comercio del Mediterráneo para los países cristianos y el desplazamiento del centro de gravedad de Europa al norte (con la aparición de un comercio local germen del feudalismo). Además catapultó a la iglesia como elemento fundamental de poder y creó un nuevo bloque de países, el llamado Sacro Imperio Romano Germánico. De la existencia del Imperio Bizantino y de diversos reinos, pasamos a tener tres imperios; el Bizantino, el musulmán y el germánico.  Y es a partir de esta fecha cuando Pirenné sitúa el inicio de la edad media.

¿Tiene razón Pirenné? Si buscamos una serie de hitos que provocaron un choque y cambiaron toda la concepción de ese momento, un servidor está de acuerdo en reconocer que la edad media pudo comenzar sin problema en el periodo que va desde las primeras expansiones musulmanas tras Mahoma y la coronación de Carlomagno. ¿Estáis de acuerdo?

Un saludo y hasta la semana que viene.

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Acerca de Mjolnirx

Apasionado de la historia y muy curioso.
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2 respuestas a Un inicio polémico para la Edad Media

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