Volcanes, hambre, muerte y cambios


erupción volcánicaLos volcanes son sin duda unos de los fenómenos más espectaculares de la naturaleza. Quién no ha visto vídeos o imágenes de montañas explotando como consecuencia de una erupción y lanzando al aire gases, ceniza, lava y rocas.

Pero estos fenómenos según como se les mire pueden considerarse como entes creadores  o destructores. Creadores, porque gracias a todo lo que expulsan se ha producido el “nacimiento” de islas como las Azores, las Canarias, Indonesia, Nueva Zelanda, Japón, Hawái y otras muchas del océano Pacífico.  Y con el término destructores, uno comprende rápidamente las funestas consecuencias para la vida que puede tener una erupción. Los gases, las rocas y la lava destruyen ecosistemas, arrasan poblaciones y dejan un panorama desolador a varios kilómetros a la vista. Pero una vez que las cámaras se van, con el paso del tiempo existen otros fenómenos del que poco suele hablarse en los medios y cuyas consecuencias son incluso peores que la erupción por el largo plazo que conllevan (por hacer un símil, pensad en las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki  y sus efectos devastadores a corto plazo, pero cómo la radiación afectó a estas dos ciudades durante décadas). Aunque en un volcán no existe radiación nuclear, los gases que despide (principalmente azufre) son los causantes de problemas respiratorios de animales y personas.

Pero para colmo de males, existe algo peor que los gases y se trata de la ceniza volcánica, pues ésta permanece en suspensión en la atmósfera formando una capa que evita la penetración de radiación solar. villa llena de cenizas volcánicasEsta disminución  conlleva un enfriamiento local y unos cambios climatológicos asociados durante el tiempo que permanece en suspensión. Cambios que  suelen ser en primera instancia de una importante magnitud, reflejándose tanto como inundaciones, fuertes nevadas y heladas, granizadas, tormentas, vendavales y sequías. Así que al final más que la explosión en sí, el problema viene de todo el material que es expulsado en la misma y que permanece en la atmósfera.

A modo de culturilla general, señalar que en la actualidad con el fin de categorizar la fuerza de los volcanes, se creó un indicador conocido como Índice de Explosividad Volcánica (IEV) basado en 8 grados de magnitud (correspondiendo a 8 el valor máximo y a 0 el mínimo). En este enlace se puede observar este indicador y ejemplos de erupciones: Índice de explosividad volcánica.

Pero, ¿una erupción volcánica de magnitud considerable afecta sólo al entorno que le rodea, o su efecto puede notarse en el mundo entero? Para responder a esta pregunta hemos de mirar hacia atrás en la historia. Aunque gracias a la geología y a la vulcanología se han podido descubrir grandes erupciones volcánicas acaecidas hace millones de años, es más bien desde hace escasos siglos cuando se empezaron a tener en cuenta los efectos globales de una gran erupción.

Partamos del siglo XIII. Europa y gran parte del planeta debido a lo que se conoció como Periodo Cálido Medieval, tuvieron unas temperaturas algo superiores a la media. Esto no quiere decir que no hubiese episodios de frío o de cierta inestabilidad climática, pero se ha determinado que por regla general el clima tendió a ser más estable. Hacia la mitad de siglo, las crónicas de la época señalan un cambio extraño, viéndose reflejado en una menor cantidad de luz solar y por lo tanto en un año frío y sin apenas verano. Este fenómeno, que por los paleoclimatólogos ha sido señalado como el final del Periodo Cálido Medieval,  fue durante muchos años una incógnita de difícil resolución. Tras mucho indagar, analizando posibles cambios en la inclinación del eje de la tierra y en las corrientes oceánicas, se llegó a la conclusión de que la raíz del problema vino del interior del planeta en la zona de Indonesia.

En 1257 los registros determinaron que hubo una grandísima erupción volcánica en el monte Rinjani (tan potente que fue catalogada con un índice IEV 7 y que provocó que una de las montañas del complejo, Gunung Samalas despareciese por completo). La cantidad de cenizas expulsada y la columna de humo fueron las responsables de que durante varios días en la zona apenas hubiese luz solar y que estuviese cayendo ceniza durante semanas. Monte RinjaniPese a que Indonesia y Europa se encuentran lo suficientemente lejos como para que allí se notase el efecto, las grandes corrientes de aire y oceánicas estuvieron transportando las cenizas a lo largo de todo el globo. Por aquellos sitios donde las éstas pasaban, actuaban como una especie de barrera solar, llegando menos radiación a la tierra y de algún modo provocando un enfriamiento local. Ahora bien, estas partículas en suspensión de tamaño mínimo si ocupan grandes superficies y su densidad es elevada, la disminución de la radiación puede llegar a ser considerable. ¿Y cómo afecta esto al hambre, palabra incluida en el título del post?

La explicación es algo compleja pero os detallo un símil para ayudar a su comprensión. Cuando se produce un cambio brusco de temperatura en el medio, la respuesta del mismo es actuar buscando un equilibrio. Pero los primeros periodos de adaptación son muy bruscos, de modo que se provocan fenómenos extremos como grandes tormentas, inundaciones, heladas, sequías e importantes variaciones de temperatura , así como una inestabilidad climática prolongada. erupciones y cenizasY esto fue lo que pasó en 1258. Los fenómenos extremos arruinaron las cosechas, y en un mundo donde la agricultura de subsistencia era moneda común, al no haber grandes excedentes de comida, se produjo una hambruna  considerable. Sin cosecha, con los campos de cultivo destruidos por fenómenos extremos, así como muchas villas, la gente vagaba muerta de hambre y para paliar el frío se hacinaban en lugares reducidos. Y es bien sabido que si un grupo de personas se hacinan en condiciones insalubres, lo siguiente que aparecen son las enfermedades. Por ejemplo, el hacinamiento, las malas condiciones de vida y la volatilidad climática de la época, facilitaron la propagación de la peste negra en el siglo XIV en Europa, enfermedad a la que se le atribuyen 25 millones de muertes en este continente.

Ahora bien, para colmo de males, se sabe por otras erupciones que las cenizas en suspensión pueden durar en la atmósfera meses y si la erupción fue muy fuerte, años. Entonces, si partimos de que la cosecha de un año fue destrozada y que son necesarios varios años para recuperar las zonas dañadas, los campesinos de la época veían con mucha incertidumbre el futuro de estos fenómenos, al permanecer los eventos extremos en varios ciclos de cosecha. Pero cuando peor está el ser humano, el ingenio se agudiza y surgen ideas novedosas para rotar los cultivos, plantar otras especies que fuesen más resistentes y utilizar nuevos utensilios. No hay mal que por bien no venga.

De todas las mejoras, una de las más llamativas fue la sufrida en el campo naval. Pero antes un pequeño análisis. La climatología mundial está regida por la combinación de las corrientes de aire y oceánicas de modo que ambas se afectan provocando cambios. A llegar menos radiación a la superficie de los océanos, estos se enfriaron provocando algunos cambios en la fuerza y sentido de las corrientes. La consecuencia directa fue la emigración de especies marinas como el bacalao (muy apreciado y consumido en la época) hacia territorios más alejados de la costa. Con el fin de buscar los bancos de bacalao en el océano, surgió la necesidad de barcos más grandes que aguantasen largos periodos en alta mar y que resistiesen las tormentas que solían darse. Por lo tanto la emigración del bacalao entre otras razones fue el motor que provocó un avance importante en materia de navegación y fue la antesala de los grandes viajes con fines comerciales a Asia y a América. Sin duda es espectacular como la erupción de un volcán en Indonesia pueda provocar efectos importantes a la población de países a miles de kilómetros de distancia.

Siguiendo con el recorrido, el siguiente volcán a destacar es el Huaynaputina, en Perú. En el año 1600, una potente erupción de IEV 6 se estima que arrojó a la atmósfera 19 km3 de sedimento. ¿La consecuencia global? El año 1601 fue el más frío en siglos. Las crónicas de la época señalan que en lugares tan distantes de la erupción como Centroeuropa  el sol y la luna presentaban un color rojizo, siendo su luz y brillo apenas era visibles. El frío y los episodios climáticos violentos llegaron en la época de crecimiento de muchos cultivos básicos como el maíz, lo que provocó la destrucción de la cosecha, la hambruna, las enfermedades y la muerte. En respuesta a este episodio, la patata, traída de América cobró cierta importancia en Europa (aunque costó que calase en casi todo el continente debido a que se pensaba que estaba maldita). La patata aguantaba muy bien episodios cambiantes de clima y se convirtió en algo básico en países como Irlanda.

Volcán Laki

Fisura del volcán Laki

Continuando, sería muy pretencioso asegurar que un volcán provocó la revolución francesa, pero no es nada descabellado decir que un volcán fue otro de los muchos factores que ayudaron a elevar el descontento del campesinado que acabó sublevándose. Viajemos ahora a Islandia. En 1783, el volcán conocido como Laki comenzó su erupción en junio y estuvo durante 8 meses expulsando gases y cenizas. La primera consecuencia fue que los años 1784 y 1785 fueron mucho más fríos e inestables que los anteriores. Las heladas, granizadas y sequías fueron bastante importantes en Gran Bretaña y en Francia, siendo en este último país mucho más dañinas debido al atraso en materia agrícola que arrastraba el país. Estos fenómenos arruinaron cosechas, provocaron la muerte del ganado y una subida de precios de artículos de primera necesidad, condenando a la pobreza a millones de personas. El país, sumido en una crisis económica en parte provocada por las deudas contraídas en la guerra de la independencia de los Estados Unidos, intentó evitar que la situación en el campo se le fuese de las manos. Pero la escasez de dinero sumada a una corrupción importante no ayudaba a que muchos productos de primera necesidad llegasen a su destino, y ante el descontrol y los saqueos por parte de gente hambrienta y oportunistas, se hubo de recurrir al ejército y las milicias. El mantenimiento de este ejército, sumado a los enfrentamientos y muertes causados por el choque entre el mismo y los campesinos provocaron un agravio general de la situación, que sumado a otros factores, acabaron en la archiconocida revolución francesa. Pero volviendo al Laki, su erupción de cenizas y gases fue la responsable del oscurecimiento general el cielo europeo y de la aparición del término “Bruma de Laki” para describirlo.

Y así llegamos a la erupción volcánica más potente de los últimos milenios (con permiso del Rinjani del que aún se desconoce mucha información). Mucha gente cree erróneamente que este honor corresponde al Krakatoa, pero con anterioridad hubo una cuatro veces superior. Y otra vez regresamos a Indonesia, lugar volcánico por excelencia. En 1815, en el monte Tambora tuvo lugar una erupción de IEV 7, es decir, casi máxima. La detonación se pudo escuchar a miles de kilómetros de distancia y fue tal, que el monte  redujo su altura unos 1300 metros al cabo de unos meses y la columna explosiva alcanzó una altura de 43 km. Los efectos inmediatos no tardaron en hacerse notar, y además de la catástrofe local en Indonesia, las cenizas viajaron por gran parte del mundo oscureciéndolo. En lugares tan distantes como Hungría, Italia y  el estado de Virginia (Estados Unidos) se percataron de que la nieve provocada por el enfriamiento general era multicolor al venir acompañada de cenizas procedentes del Tambora.

Map_indonesia_volcanoes

Pero sin duda el año siguiente, 1816, ha pasado a la historia como “El año sin verano” debido a la bajada de temperatura provocada por las cenizas en suspensión. Europa, aun convaleciente de las guerras napoleónicas, vio como la delicada situación empeoraba. Los desastres en cosechas, además del hambre, enfermedades y muerte, motivaron una nueva ola de protestas. Los líderes de las naciones, temerosos de sufrir destinos similares al de Francia en 1789, intentaron actuar desde el principio. Pero  pronto se vio que no era suficiente, y ante unas malas expectativas de vida la consecuencia fue una importante emigración de europeos a América y Oceanía. Pero sin duda, si un país sufrió con especial ferocidad este problema fue Irlanda. Los irlandeses vieron como sus cosechas se perdieron y decidieron aplicar una dramática solución, centrando casi todo su cultivo en la patata. Pero la escasa disponibilidad de buenas semillas y las malas prácticas, les llevó a utilizar una variedad pobremente nutricional conocida como Lumper. Irish-LumpersEsta decisión les llevó al más serio de los colapsos a mitad del siglo XIX cuando las malas cosechas provocaron la gran hambruna irlandesa. En apenas diez años, Irlanda perdió unos 2,5 millones de personas (se estima que alrededor de un millón  emigraron y el resto murieron). Sin duda, por muy omnipotente que el ser humano pueda llegar a pensarse, la naturaleza siempre acaba mostrando su fuerza.

Posterior al Tambora, hay que destacar entre otros el Krakatoa en Indonesia en 1883, el Novarupta en Alaska en 1912 y el Pinatubo en Filipinas en 1991, todos valorados con IEV 6. Y así llegamos al último que quiero mencionar, que aunque tuvo un IEV de sólo 4, provocó una paralización temporal de muchos sectores de la sociedad.

Volcán islandés 2010Me refiero a un volcán islandés de nombre impronunciable, Eyjafjallajökull (viene a significar algo como glaciar de isla de montaña). Este volcán tuvo repetidas erupciones en 2010, causando durante algún tiempo el cierre del espacio aéreo europeo y la cancelación por tanto de decenas de miles de vuelos comerciales (en la foto se ve en rojo los países que cerraron totalmente su espacio aéreo y en naranja los que lo hicieron parcialmente). Travel_crisis_in_Europe_2010Resulta de nuevo curioso cuanto menos, que en pleno siglo XXI, siglo en el que los seres humanos nos creemos los emperadores del planeta, que un hecho natural provoque un caos en las comunicaciones y las haga retroceder siglos (aunque este retroceso sea sólo temporal).

Para ir finalizando, quisiera incidir de nuevo en lo llamativo de que una erupción volcánica pueda tener efectos devastadores en lugares muy alejados de la misma y que forme parte de las causas que provocan cambios sociales, invenciones o fenómenos naturales extremos. Aunque aún no están del todo claro las razones que motivan estas potentes erupciones, sería muy interesante conocerlas   con el fin de predecir los efectos que puedan tener y evitar catástrofes en países más sensibles a ellas.

Por cierto, gran parte de la información la he obtenido del libro “La pequeña edad de hielo” de Brian Fagan.

Un saludo y hasta la semana que viene :).

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Acerca de Mjolnirx

Apasionado de la historia y muy curioso.
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2 respuestas a Volcanes, hambre, muerte y cambios

  1. en esta web dijo:

    Un volcan nuevamente pone en temor a Europa como ya sucedio
    en el año, ahora es el volcan Bardarbunga y nuevamente en Islandia, esto lo predijeron para esta año en esta pagina
    http://www.caesaremnostradamus.com/Interpretacion_archivos/Alertascumplidas/almanaques/almanaque2014.12.htm

  2. Pingback: Un viaje al confín del Pacífico (II) | LA TROMPETA DE JERICO

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