Una monja alférez en el ejército español


Catalina de Erauso

Catalina de Erauso

Recuerdo a esta mujer de cuando participé en el concurso para realizar la Ruta Quetzal, y la verdad es que desde esa vez no he escuchado muchos más datos sobre ella. Pero, ¿una monja en el ejército español y en el siglo XVII? Se supone que oficialmente las mujeres entraron en el ejército español en 1988, por lo que esta afirmación resulta muy desconcertante. Aunque en la historia española ya ha habido otras mujeres que destacaron por acciones militares como Agustina de Aragón o María Pita, el caso de Catalina de Erauso las supera en todos los sentidos. Aunque no hay acuerdo en su fecha de nacimiento (se duda entre 1585 y 1592) los primeros años de esta mujer fueron en un convento religioso. Su fuerte carácter le ocasionaba constantes peleas con las otras novicias por lo que con apenas 15 años se escapó. Pasó algunos años vagando por la península ibérica hasta que tuvo la oportunidad de embarcarse hacia América. Pero había un problema para la época. Su condición de mujer y su carácter rudo le hacían que no fuese  bien recibida allá donde recalaba. Por esto, antes de partir y debido a su fealdad física y su cuerpo masculino, se hizo pasar por un hombre y así siguió haciéndolo hasta casi el final de sus días (¡curioso cuanto menos!). Pero en América fue donde su leyenda se creó y expandió. Inició su andadura por Venezuela y Colombia pasando luego por Panamá. Pero su fuerte carácter pendenciero le provocaba altercados allá donde iba, acabando muchos de ellos con la muerte de otras personas que se atrevían a enfrentarse con ella. Esto la haría huir en muchas ocasiones, y las veces en las que fue encarcelada fue salvada por sus poderosas influencias, pues su forma de actuar aunque bruta, obtenía casi siempre lo que se proponía, cosa que agradaba en demasía a los hombres de negocios para los que trabajaba. Tras más altercados, tuvo una vida itinerante por Ecuador y Perú hasta que huyendo de otro de sus crímenes llegó a Chile. Allí fue donde se ganó su reputación militar luchando contra los indios de la zona, englobada dentro del ejército español. Sus acciones temerarias y su espíritu incansable fueron las responsables de muchas victorias de la corona española, lo que le valió el rango de alférez. Pero su carácter pendenciero sumado a la brutalidad que demostró en ocasiones contra los indios le iba a ocasionar más de un problema. En unas de sus pendencias, acabó retando a muerte a un hombre al que mató, y en el lecho de su muerte, se dio cuenta de que era uno de sus hermanos. Este hecho le afectó bastante y estuvo huyendo y vagando por Argentina y Perú. noticia Urbano VIIITras otros sucesos pendencieros, fue a confesarse a un obispo en Perú para evitar la pena de muerte. Le contó que se trataba de una mujer y le relató todas sus peripecias. El obispo la protegió, la envió a España y acabó reuniéndose con el monarca Felipe IV, quien además de respetarle su graduación militar y permitirle seguir vistiendo como hombre, le dio el sobrenombre por el que pasaría a la historia: “La monja alférez”. Este reconocimiento le dio popularidad por toda Europa y fue viajando por distintos países entrevistándose con monarcas, nobles y religiosos. Pero sin duda el mayor reconocimiento vino por parte del papa Urbano VIII que la recibió y tras ratificar su condición de mujer, le permitió conservar sus privilegios y que siguiese pudiendo vestir como hombre. Tras su periplo europeo, partió de nuevo a América, y según se dice murió en Veracruz (México) en 1630. Actualmente está enterrada en la iglesia de San Juan de Dios en Orizaba en la provincia de Veracruz. Monumento_a_la_Monja_Alférez_en_OrizabaPero sin duda, lo más destacado de la historia no es el comportamiento en sí de la mujer, sino que en una sociedad de mentalidad muy cerrada y conservadora, muy dominada por la religión, esta mujer fue reconocida hasta por el Papa, creando un precedente en el cual, hasta un travesti pueden alcanzar el respeto de la iglesia católica (el simple hecho de estar enterrada en una iglesia lo demuestra). Aunque no resulte más que algo excepcional, hay que señalar que en la España imperial pulularon muchas personas cuyas vidas y relatos son desconocidos para el público general, y en el caso de conocerse, dejarían con la boca abierta a más de uno. Es por tanto algo especial ir rescatando las historias de estos personajes.

Anuncios

Acerca de Mjolnirx

Apasionado de la historia y muy curioso.
Esta entrada fue publicada en Españoles olvidados y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s